¿Qué es la lactancia materna?

La lactancia materna es una forma de alimentar a un bebé o niño pequeño con leche del seno de una mujer. La lactancia debe comenzar inmediatamente después del nacimiento y puede continuar mientras la madre y el niño se sientan cómodos. La Organización Mundial de la Salud recomienda lactancia materna exclusiva los primeros 6 meses de vida y posteriormente poder continuarla junto a la alimentación complementaria incluso hasta los 3 años.

¿Cuáles son los beneficios de la lactancia materna?

Hay muchos beneficios de la lactancia materna tanto para la madre como para el bebé. La lactancia materna fortalece el vínculo entre la madre y el bebé. Los bebés que son amamantados tienen menos probabilidades de desarrollar lo siguiente:

  • Asma
  • Alergias
  • Obesidad infantil
  • Ciertos cánceres, como el linfoma y la leucemia
  • Diarrea
  • Infecciones del oído
  • Infecciones en los intestinos, como enterocolitis necrozante
  • Infecciones del tracto respiratorio
  • Diabetes tipo 1 y tipo 2
  • Infecciones del tracto urinario

También hay beneficios de la lactancia materna para la madre, que incluyen:

  • Disminución del riesgo de enfermedad cardíaca
  • Disminución del riesgo de cáncer de ovario y de mama
  • Disminución del sangrado posparto
  • Volver al peso corporal previo al embarazo

¿Existen riesgos para la lactancia materna?

En la mayoría de los bebés, no hay riesgos para la lactancia materna. Algunos bebés pueden requerir suplementos de vitamina D o que ciertos alimentos se eliminen de la dieta de la madre, lo cual se debe discutir con su pediatra de confianza. La única indicación para la cual NO se recomienda la lactancia materna es para los peques de madres que están infectadas con el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) o para bebés con un trastorno metabólico llamado galactosemia clásica.

¿Con qué frecuencia debe amamantar un bebé amamantado?

La Academia Americana de Pediatría recomienda que los bebés comiencen a amamantar durante las primeras horas de vida, con lactancia frecuente de 8 a 12 veces por día durante el primer mes. Su bebé debe tener al menos 6 pañales mojados de orina por día. Los movimientos intestinales de un bebé exclusivamente amamantado son más frecuentes y las evacuaciones suelen ser líquidas y de color amarillo dorado (normales).

Algunas madres piensan que deben esperar a que sus senos se “llenen” entre las tomas para tener suficiente leche para sus bebés (comidas programadas). Sin embargo, a los bebés les va mejor cuando se les permite alimentarse cuando tienen hambre. Esto se denomina alimentación “a libre demanda” o “a pedido”. La Academia Americana de Pediatría recomienda que se permita que los bebés establezcan su propia rutina de alimentación, en lugar de que se les asigne un horario estricto para ello.

¿Qué pasa si mi bebé escupe o regurgita mientras amamanta?

Escupir o regurgitar es cuando el contenido del estómago vuelve a subir hacia la garganta. Es un proceso normal en los bebés y no afecta el crecimiento y el desarrollo. Debido a que la leche actúa como un antiácido natural, los bebés que regurgitan no necesitan medicamentos bloqueadores del ácido. A veces, el exceso de suministro de leche, el flujo excesivo de leche del seno de una madre o el exceso de comida puede aumentar las regurgitaciones. Sin embargo, la lactancia materna debe continuar incluso cuando el bebé ha regurgitado. En la mayoría de los casos, con el tiempo y un mayor crecimiento y desarrollo, los bebés dejarán de regurgitar.

Los bebés que regurgitan mejoran cuando amamantan de solo un seno en cada sesión de alimentación. Al amamantar a un bebé que regurgita, es útil recordar los siguientes consejos para amamantar:

  • Eliminar las distracciones.
  • Fomentar el contacto piel a piel.
  • Colocar al bebé de manera que la gravedad pueda ayudar a evitar que la leche vuelva a subir.
  • Algunos bebés prefieren estar erguidos, mientras que a otros les va mejor cuando se amamantan acostados (“lado a lado”), con el bebé elevado en el brazo de la madre.
  • Intente alimentar en una silla reclinable, mecedora con los pies levantados o apoyada sobre almohadas
  • Use un cabestrillo para bebé sobre el hombro o un transportador frontal para colocar al bebé al nivel del pecho, y amamante mientras está de pie o caminando.

Mi bebé parece quisquilloso. ¿Qué pasa si es alérgico a la leche materna?

Los bebés que beben solo leche materna pueden mostrar signos de “intolerancia”, como llanto y molestia excesiva. Es importante determinar si su bebé está recibiendo suficiente leche materna y calorías. Las madres pueden ofrecer el pecho con más frecuencia para ver si el bebé tiene hambre. A veces, cambiar la posición del bebé durante la lactancia mejora la inquietud. Su pediatra o un asesor de lactancia puede ayudar con esto, si es necesario.

La colitis por la leche materna (también llamada colitis inducida por proteínas) es una forma de alergia a los alimentos en la cual un lactante generalmente sano tiene vetas o trazas de sangre en las heces. Con menos frecuencia, un bebé puede tener poco aumento de peso debido a la inflamación de los intestinos. Las alergias a los alimentos asociadas con los bebés amamantados generalmente se deben a sustancias provenientes de los alimentos ingeridos por la madre y que pasan a la leche materna, en lugar de a la leche materna misma.

Su pediatra puede sugerir una “dieta de eliminación” en la cual la madre evita ciertos alimentos de su dieta para eliminarlos de su leche materna. Si es necesaria una dieta de eliminación, la leche de vaca debe ser el primer alimento eliminado. La mayoría de los bebés responderán a la eliminación de la leche de vaca de la dieta de una madre. No es necesario eliminar los alimentos múltiples de la dieta de la madre al primer signo de colitis.

Si su bebé sigue teniendo síntomas, su pediatra puede sugerirle una fórmula especializada que sea más fácil de digerir para su bebé. La mayoría de los bebés superarán la intolerancia a las proteínas de la leche de la vaca entre los 6 y los 18 meses. Es recomendable la valoración por un gastroenterólogo pediatra.

Recursos

Hable con el pediatra de su peque o con su obstetra para obtener ayuda y asesoría con la lactancia materna. Pregúntele todas sus dudas. Reunirse con un asesor de lactancia puede ser útil y puede proporcionar consejos para una mejor experiencia de lactancia materna. La mejor forma de brindar amor a tus hijos es alimentándolos con lactancia materna.