El sueño de los Bebés 💤

El sueño es un estado necesario para mantener el equilibrio del cuerpo y de la mente. Durante el sueño, se recupera la energía utilizada en la actividad diaria y se regula la secreción hormonal y la producción de sustancias protectoras, como los anticuerpos. En el caso de los bebés🤱🏻, el sueño contribuye a la maduración del sistema nervioso y regula el crecimiento armónico de los distintos órganos.

Durante sus primeras semanas de vida, el recién nacido dormirá y despertará al azar. Las horas del sueño varían entre 10 y 14 al día. Por la noche🌜, cuando la madre alimente al bebé, deberá hablarle con tonos tranquilos y mantener las luces bajas para que él entienda poco a poco que esas horas de la noche o madrugada son para dormir.

Dormir es una función muy particular e individual. Hay bebés dormilones y otros no tanto, pero definitivamente todos duermen🛌. Es una función que evoluciona en ciclos, alternándose con periodos de vigilia (período de sueño lento y ligero, que es seguido por el sueño profundo). A medidas que él bebé va creciendo, la duración de los ciclos nocturnos se incrementará y las siestas serán de menos horas, pero las horas de sueño irán disminuyendo.

Los bebés necesitan estas horas de sueño profundo, por lo tanto, 👪como papás debemos ayudar a los peques a formar el hábito del sueño desde los primeros meses de vida. Los peques requieren regularidad en sus horarios y rutina con los hábitos cotidianos como: levantarse, acostarse, alimentarse, dormir siesta, cuidados, etc., ya que facilita el desarrollo y estabilidad de sus ritmos biológicos.

👦🏻👧🏽Cada niño tiene un patrón distinto para dormir y despertar. A medida que va creciendo, podemos observar un ritmo natural y uniforme de horas de sueño por día. Es importante conocer cómo duerme nuestro peque e identificar cualquier alteración o cambio, para descartar que exista al alguna enfermedad o trastorno del sueño.

Los trastornos del sueño son motivo frecuente de consulta de pediatría👨🏻‍, recordemos que el sueño del niño tiene una estructura y duración típica dependiendo de su edad, sin embargo, existen diferentes condiciones que alteran la conciliación del sueño; cuando esto ocurre pueden presentarse distintos trastornos, por lo que la prevención, el diagnóstico oportuno y los tratamiento adecuados son transcendentales para que la calidad del sueño, el crecimiento y desarrollo neurológico e intelectual de los peques no se vea afectado.

Hábitos saludables para el sueño de los niños

Todas las prácticas dirigidas a crear un clima apropiado para que nuestro peque cree su propio ritmo de sueño, son útiles para prevenir algún trastorno de sueño, en ese sentido, establecer una rutina adecuada permitirá al niño dormir mejor. Ciertos aspectos como: alimentación, ejercicio, condiciones de la recamara, temperatura, ruido, etc., pueden facilitar el inicio y mantenimiento de un sueño nocturno y vigilia diurnas normales:

  1. 🥛Alimentación:
    • Reducir de manera paulatina la alimentación nocturna a partir del sexto mes de edad.
    • Evitar el consumo de bebidas azucaradas y cenas abundantes en especial cerca de la hora de dormir
    • Si hay fumadores en casa deben mantener al bebé alejado del humo del tabaco.
  2. 🛏Recámara:
    • Acondicionar el ambiente en que duerme el niño
    • Vestirlo con ropa dependiendo del clima
    • La luz y el ruido debe evitarse, el calor o frío, así como la percepción de ruido y la luz, mantiene ocupado al cerebro en estos estímulos más que en la regulación de los procesos del dormir.
  3. 🧸Dormir acompañado:
    • Evita que el niño duerma en la misma habitación que los padres después del primer año de edad. Una práctica frecuente es acostarlos en la cama de los papás; cuando el niño logra dormir, lo lleva a su propia recámara, entonces en algunos de los despertares, se sorprenderá por no estar en la cama de sus papás y llorará porque desea volver a la situación de compañía.
    • Si los padres ceden y continúan acostándolo con ellos, están reforzando la asociación entre la compañía y el dormir del niño. Recordemos que es normal que el niño despierte varias veces durante la noche y que trate de volver a dormirse como lo hizo al principio.
    • Por eso es importante enseñarlo, poco a poco, a dormirse sin estímulos o situaciones que lo hagan creer que sólo en esas circunstancias logrará dormir. Al enseñarlo a dormir, si llora, se puede entrar a su habitación. El primer día, cuando comience a protestar, hay que esperar un minuto antes de ir a verlo. Después de la segunda llamada, se debe dejar pasar aproximadamente 3 minutos, luego cinco, cinco más y así sucesivamente. Los tiempos de espera para entrar a su recámara se espaciarán conforme pasen los días. El niño comprenda que no ha sido abandonado, que no logra nada llorando, y que debe dormir en su recámara.
  1. 🕜Horario de sueño:
    • Procura que los peques no se desvelen, que duerman las horas adecuadas según su edad y el tiempo suficiente. No es una solución acostarlos más tarde con el fin de cansarlos, pero sí es adecuado que durante el día hagan todo el ejercicio necesario.
    • Tome en cuenta el tiempo en que su peque necesita dormir y, con base a esto trate de que duerma y despierte siempre a la misma hora.
  2. 🎮Televisión y videojuegos:
    • Considerando la edad del niño, debe evitarse que se exponga a información de contenido violento (noticiero, películas o programas de terror, videojuegos agresivos). La ansiedad que estas situaciones les provocan, interfieren con el inicio y mantenimiento del sueño y ocasionan dificultad para que el niño duerma, así como múltiples despertares con temor
  3. Reloj:
    • Dependiendo de la edad, en niños mayores que sepa ver la hora en el reloj. Es útil evitar que lo vean en la noche porque esto les empeora la sensación de estar despiertos; los niños insomnes se acostumbraron a ver la hora; esto les causa ansiedad y les refuerza conductas de búsqueda de sus padres o cuidadores.
    • Existen despertares fisiológicos posteriores a cada ciclo de sueño; ver la hora altera la estructura del sueño.
  4. 🧘‍Ejercicio y relajación:
    • Los ejercicios de relajación muscular y mental previo al sueño son buenos inductores a éste.
    • Según la edad del niño y su capacidad de comprender y seguir instrucciones, pueden utilizarse técnicas de relajación para favorecer el tránsito del estado de vigilia al de sueño.
    • Las técnicas consisten en ejercicios de tensión-distensión de diferentes grupos musculares.
      • En los bebés, se recomienda que los padres les realicen ejercicios ligeros de flexión y extensión de las extremidades, así como brindarles un ligero masaje.
      • En niños mayores, además de lo anterior, se les pude enseñar sencillas técnicas de control respiratorio como inhalar y exhalar profundamente (concentrándose en el ruido del aíre al entrar por la nariz y salir por la boca)
  1. 🛁Rutina:
    1. Es básico crear un ritual alrededor de la acción de acostarse. Esta rutina debe ser agradable, un momento único especial entre padres e hijos y debe durar entre 5 y 10 minutos.

Báñalos, darles masaje ligero, hablarles suavemente, contarles una historia o leerles un cuento son actividades muy eficaces, tanto para inducir el sueño como para que el bebé desarrolle paulatinamente su propio estilo de dormir. Si la rutina es correcta, el niño esperará con alegría el momento de irse a la cama como cualquier otro momento del día e interpretará como hecho normal separarse de sus padres cuando vaya a su recámara.

10 Tips para acostar a dormir al bebé

La Asociación Española de Pediatría (AEPED) proporciona los siguientes consejos para que tu bebé duerma seguro y en las mejores condiciones.

  1. Debe dormir en una superficie plana y firme
  2. Acostar al niño boca arriba, en especial al recién nacido. Esta postura disminuye el riesgo de apnea central (dejar de respirar debido a falla del control respiratorio por parte del cerebro), por tanto, de posible muerte súbita infantil.
  3. Es importante que la cuna esté despejada
  4. Si es posible, evitar que duerma en sillas de coche, especialmente durante los primeros tres meses de vida
  5. La temperatura de la habitación sea no más de 20-22ºC.
  6. Vestirlo o abrigarlo con ropa dependiendo del clima y la región geográfica donde viva
  7. Cuidar los sueños intermitentes durante los primeros 7 y 9 meses de vida, consideremos que los bebés que toman leche materna tardan más tiempo en conciliar el sueño profundo
  8. Atender el llanto del bebé
  9. A veces es normal que nos preocupemos más de la cuenta por nuestro pequeño, Pero el mejor consejo es que sigas tu propio instinto. Si estás más tranquila con la cuna al lado de tu cama para solo tener que extender un brazo y ver cómo está el pequeño, hazlo. Tú mejor que nadie conoces y sabrás lo que necesita tu bebé, pero si tienes dudas, consulta a su pediatra siempre que lo consideres conveniente.
  10. Puedes proporcionarle a tu bebé alguna mantita para que se convierta en su “compañero de cuna”.