RCP para pequeños ðŸ‘¶ðŸ¼

RCP corresponde a las siglas de REANIMACIÓN CARDIOPULMONAR. Cardio se refiere al corazón y pulmonar a los pulmones. LA RCP puede ayudar a una persona cuyo corazón ha dejado de latir debido algún episodio de ahogamiento, sofoco, asfixia u otras lesiones.

RCP consiste en comprimir fuerte y rápido el pecho y alterar con ventilaciones. Se realiza cuando el corazón ha dejado de bombear sangre.

El corazón de los niños suele estar sano. A menudo, los para cardiacos en niños tienen su origen en problemas respiratorios. También puede deberse a ahogamiento, lesión grave, intoxicación y otros problemas que provocan un aporte bajo de oxígeno al organismo. Por lo tanto, en el caso de la RCP en niños, es muy importante que realice ventilaciones además de las compresiones.

En la cadena de supervivencia pediátrica, la prevención del paro cardíaco es una de las cosas más importantes que puede hacer. Esto incluye la prevención del ahogamiento, atragantamiento y otros problemas respiratorios.

Si un niño no responde ni respira o solo jadea o boquea, necesita practicarle la RCP. En caso de duda, hágalo igualmente. Si el corazón de un niño se detiene, no sobrevivirá a menos que alguien realice la RCP lo más rápidamente posible.

  1. Antes de realizar la RCP, compruebe que la escena sea segura. Fíjese en cualquier circunstancia a su alrededor que pudiera dañarlo a usted o al niño. Es importante cerciorarse de que usted y el niño se encuentran en un lugar seguro antes de intentar ayudar.
  2. Compruebe si el niño responde. Golpéelo suavemente y pregunta en voz alta: “¿Estas bien?”, “¿Estas bien?”, Si no se mueve, no habla, no parpadea, ni reacciona de ninguna otra manera, significa que no responde.
  3. Pida Ayuda.
    • Grite algo como “Ayuda”, “Necesito ayuda”. Si alguien acude, dígale a esa persona que llame a Emergencias y que consiga un DEA (Desfibrilador Externo Automático).
    • Si está sólo y tiene un teléfono móvil, llame al número de emergencia (en México 911, en Mérida la Cruz Roja 924-98-13 TELCEL sin costo 114) y ponga el teléfono de modo altavoz.
    • Si está sólo y no tiene un teléfono móvil, realice 5 ciclos de 30 compresores y dos ventilaciones; después, vaya a llamar al número local de emergencia y consiga un DEA. Vuelva con el niño y continúe con el RCP.
  4. Compruebe la respiración
    • Mire desde la cabeza hasta el pecho para ver si el niño está respirando.
    • Compruebe durante al menos 5 segundos, pero no más de 10.
    • Si el niño no responde y no respira o solo jadea o boque, inicie la RCP.
  5. Realice 30 compresiones
    • Asegúrese de que el niño está tendido de espaldas en una superficie plana y firme.
    • Quite la ropa
    • Coloque la base de una mano en la mitad inferior del esternón. Si usa las 2 manos, ponga la base de una mano sobre la otra.
    • Comprima unos 5 cm (al menos un tercio de la profundidad del pecho) a una frecuencia de 100 a 120 compresiones por minuto. Las compresiones torácicas provocan el bombeo de la sangre al cerebro y corazón.
    • Cuente las compresiones en voz alta
    • Tras cada compresión, deje que el pecho vuelva a su posición normal.
  6. Después de cada serie de 30 compresiones tendrá que realizar 2 ventilaciones. La administración de ventilaciones de boca a boca es una forma rápida y eficaz de proporcionar oxigeno tan necesario a un niño que no responde ni respira.
  7. Abra la vía aérea
    • Ponga la palma de una mano en la frente del niño y los dedos de la otra mano debajo del mentón.
    • Extienda la cabeza hacia atrás y levante el mentón para abrir la vía aérea. Evite presionar en la parte blanda del cuello ni bajo el mentón, porque la vía aérea podría bloquearse
  8. Realice 2 ventilaciones
    • Apriete la nariz para cerrarla, cubra la boca del niño con la suya. Debe inflar una cantidad suficiente de aire para que el pecho se eleve. (Realice dos ventilaciones de 1 segundo).
    • Observe si el pecho se eleva con cada ventilación
  9. No deje de realizar las compresiones durante más de 10 segundos para administrar las dos ventilaciones. Si el pecho no se eleva al cabo de 10 segundos, repita las compresiones fuertes y rápidas en el centro del pecho.

LA RCP combinada con el uso de un DEA proporciona la mayor probabilidad de salvar una vida. Los DEA se pueden usar para niños y lactantes, al igual que para los adultos. Los DEA son seguros, precisos y fáciles de usar. Una vez encendido el DEA, siga las indicaciones. El DEA comprobará si el niño necesita una descarga y administrará una automáticamente o les dirá cuándo administrar una.

En cuanto el DEA administre la descarga, prosiga inmediatamente con las compresiones torácicas. Continúe siguiendo las indicaciones del DEA que lo guiará en la reanimación.

Realice la RCP y use el DEA hasta que llegue ayuda especializada y asuma el control o hasta que el niño responda.

Te recomendamos consultar con tu pediatra de confianza acerca de los cursos que se brindan en tu comunidad sobre las técnicas y habilidades de RCP.

Fuente: American Heart Association es por la vida