Los terribles 2 años

Los terribles dos años pueden comenzar en realidad un poco antes, alrededor de los 18 meses los peques ya comienzan a empujar, arrebatar, morder o arañar para llamar la atención de los padres o maestros, esta actitud puede extenderse hasta los 4 años. 😰

Esto es debido a que, en los primeros años de vida, entre otras cosas, los niños están aprendiendo a relacionarse con sus compañeros, para lograr una mejor convivencia requieren aprender a controlar sus impulsos, a manejar su cuerpo y a utilizar el lenguaje como un medio de expresión.

El control de impulsos es la posibilidad de esperar o tolerar que un deseo o necesidad no se satisfaga inmediatamente, esto ayuda en la convivencia diaria y al desarrollo de las funciones del pensamiento entre otras cosas. Es la diferencia entre esperar que un compañero nos preste un juguete; y conseguir el juguete a como dé lugar, arrebatándolo, con un araño, un empujón o una mordida😧

El control de su cuerpo se refiere a que los niños a esta edad aún son bruscos en sus movimientos, porque no controlan adecuadamente su fuerza, por eso a veces mientras juegan al dar una vuelta o un brinco, o al querer dar un abrazo de cariño dan un apretón o empujón, lo que no significa de ningún modo una agresión personal, simplemente es la necesidad de satisfacer un deseo.

Por otro lado, quisiéramos aclarar que estas conductas que nosotros los adultos sintiéramos agresivas, no tienen como fin lastimar, sino que son ensayos de relación poco afortunados. Es importante que seamos conscientes que nosotros tenemos ya otras vivencias, otros prejuicios culturales; que en nuestro mundo adulto si alguien nos golpea, empuja o rasguña es definitivamente una agresión. En el mundo de la primera infancia una mordida, un rasguño o un golpe es un acto de socialización.

No queremos decir que el morder, pegar o arañar sean conductas que debamos dejar pasar; a nosotros los adultos nos corresponde enseñarles qué es lo correcto, mostrándoles que la alternativa es el lenguaje y favoreciendo el desarrollo del mismo. Así veremos que poco a poco la relación con los amigos será más verbal.


El buen manejo de situaciones difíciles con los peques, mantener la calma y contener son siempre la clave. Esta etapa es muy importante en el desarrollo social y afectivo de nuestros peques, acompañémoslo con paciencia, ternura y firmeza👍🏻