Gas Gastrointestinal

Dr. Hugo H. Cámara Combaluzier

¿Qué causa el gas intestinal?

Todos tenemos gas en el estómago e intestinos. El aire entra allá principalmente al ser tragado. El aire que se traga y no se elimina eructando atravesará el tracto digestivo y eventualmente saldrá como gas por el recto (flatulencias). El gas adicional en el colon (intestino grueso) se produce cuando las bacterias digieren ciertos componentes de los alimentos que no son completamente absorbidos.

Las fuentes más comunes de gas son:

  • Alimentos ricos en fibra, tales como granos enteros y salvado.
  • Los azúcares encontrados en los champiñones y en algunas frutas y verduras.
  • La lactosa, en personas con intolerancia a la lactosa.
  • Edulcorantes, tales como el sorbitol, xilitol y el jarabe de maíz rico en fructosa usado en alimentos, caramelos y chicle.
  • Bebidas carbonatadas tales como refrescos que liberan una gran cantidad de anhídrido carbónico.

¿Cuáles son los síntomas de gas intestinal?

Todos eliminamos gases diariamente. Esto es normal y no tiene que ser doloroso o considerado un problema. El exceso de gas, que puede ser causado por comer grandes cantidades de alimentos indigestos, puede causar distensión abdominal, cólicos, dolor y diarrea. El exceso de eructos puede ser el resultado de tragar aire frecuentemente y puede verse en niños que usan chupones o lloran por largos períodos. En niños mayores, el chicle puede ser un factor.

¿Cómo se controla el gas gastrointestinal?

La mejor manera de controlar el gas intestinal es evitar el consumo de aquellos alimentos que generan gas. A menudo se necesita ir probando hasta ubicar con precisión al principal culpable del aumento de gas en un individuo.  Cocinar estos alimentos (frijol, coliflor, brócoli, champiñones, repollo) y remojarlos previamente disminuirá su capacidad de formar gas.  El uso de un suplemento de la enzima lactasa ayudará a aquellos con intolerancia a la lactosa. El uso de medicaciones tales como simeticona es popular, pero a menudo no ayuda mucho. El ejercicio diario puede ayudar a estimular el paso de gas a través del tracto digestivo.

Los gases más comunes producidos en el intestino son hidrógeno, anhídrido carbónico y metano, que son inodoros (sin olor alguno). El gas con olor “ofensivo” se libera cuando cantidades diminutas de proteínas, grasa e hidratos de carbono son descompuestas por ciertas bacterias.

 

 

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s