Razones para limitar el uso de pantallas

En los últimos años, las tabletas electrónicas, los videos juegos, el iPad, la computadora, el televisor y los celulares,  han reemplazado al fútbol, el básquet, las escondidas, la pesca-pesca, los juegos en el parque…entre otros.

Este cambio ha colaborado con el retraso del lenguaje y del desarrollo psicomotor en los niños, pero primordialmente, con una vida más sedentaria coadyuvante de múltiples comorbilidades como obesidad y enfermedades cardiovasculares, que rápidamente aparecen a más temprana edad.
El exceso de uso de dispositivos electrónicos tiene efectos negativos (casi nefastos) sobre la salud de nuestros hijos, ya que estos aparatos desarrollan emociones adictivas, limitan la capacidad de relacionarse con otros niños, existe mayor riesgo de depresión o ansiedad infantil, y la falta de actividad física y el sedentarismo elevan el riesgo de obesidad. Así mismo,  se limita el desarrollo cerebral de los niños, disminuyendo su imaginación y creatividad propia de su edad, pudiendo alterar su ciclo de descanso por exceso de estímulos visuales, haciendo que se vuelvan irritables e incluso hiperactivos con una mayor impulsividad y una menor capacidad de autocontrol.

Como padres, cuidadores, educadores y profesionales de la salud, debemos orientar e insistir en el “retorno” al ejercicio y diversión con “actividad” por lo menos una hora diaria, tal como lo señala la Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics) y la Sociedad Canadiense de Pediatría (Canadian Society of Pediatrics). Ambas sociedades afirman que los niños de hasta dos años NO deberían estar expuestos a ningún tipo de tecnología, que los niños de entre tres y cinco deberían tener un acceso restringido de solo una hora al día, y que entre los seis y los 18 años, los niños deberían acceder durante un máximo de dos horas al día

 

= La asociación de una alimentación saludable con la actividad física adecuada favorece un menor riesgo de enfermedades prevenibles =